viernes, 29 de marzo de 2019

hambre en el mundo


    
El día mundial del hambre, así nos los hacen saber los 1.000 millones de habitantes que a lo largo y ancho de los cinco continentes sufren de hambre. Este día en particular, no tienen nada que comer, como tampoco tienen para comer el resto de los otros días del año. No necesitan que la ONU, dicte una resolución para decretarlo. O cumbres mundiales, para dar fe, de su existencia.

Los hambrientos en este mundo, son el gran mercado o más bien el exquisito negocio, de las transnacionales de alimentos, las cadenas de supermercados y de los productores y distribuidores de los productos básicos. Estos comerciantes de la primera necesidad humana, están detrás también de los desabastecimientos y juegan, como al mejor postor, en la subasta alimentaria. No importa, si las demoras, para llegar algún tipo de regateo o mejor acuerdo en la venta, producen más hambrunas, más muertes y desolación.

Un desalmado comercio internacional que hacen de los estados más débiles, como los países del África, parte del Asia y América y el Caribe, victimas angustiosas de este flagelo. Donde solo, entre el 2009 y el 2010, los precios de los alimentos aumentaron en un 80%. Siendo, estos precios altos, el detonante de los principales conflictos en esas naciones. Negocio por demás cautivo, porque se focaliza en los productos de la cesta básica: harina, maíz, soja, arroz, frijoles, fruta, la verdura y leche.

Coincido, lamentablemente, con Jean Ziegler, funcionario de la Agencia de Alimentos de la ONU, cuando explica que “detrás de cada muerte por hambre en el mundo, lo que hay en verdad es un asesinato. Silencioso, pero asesinato al fin”. Estamos hablando de asesinatos en masas, superiores a cualquier guerra de la última década. Según, las cifras expuestas en el III Foro Europeo de Desarrollo Rural, mueren diariamente por hambre unas 60.000 personas, de las cuales 10.000 son niños.

Solo hay una vía, para saltarse a estos fariseos del comercio internacional de alimentos, a esa maquiavélica estructura antihumana, se tiene que atacar el problema del hambre a partir del desarrollo de iniciativas que fomenten la seguridad alimentaria en cada comunidad, región o nación. Legislaciones eficaces, utilización racional de los suelos, valoración de la producción local y protección a los agricultores, es el principio.

Impensable, seguir apostando a un comercio internacional de alimentos inestable y lleno de inequidad.

Artículo enviado por Lenin Cardozo
 
 

jueves, 28 de marzo de 2019

recortes en los moscosos


RECORTES EN LOS MOSCOSOS

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LOS PERMISOS POR ASUNTOS PARTICULARES se aprobaron en 1983 (siendo ministro de la Presidencia Javier Moscoso, de ahí su apodo) para acallar de alguna manera las movilizaciones sindicales por la pérdida constante de poder adquisitivo que teníamos año tras año los y las Empleados/as Públicos. En 2012 fueron reducidos y más tarde devueltos por los mismos motivos (la subidas salariales eran inferiores al IPC) como en la actualidad, más de lo mismo. Por consiguiente no son un privilegio, son una pequeña compensación a lo mal que lo pasamos cada vez que íbamos al mercado. Y se  la puede considerar una conquista.

El 14 de diciembre pasado la Comisión Superior de Personal de la AGE de forma arbitraria y sin ningún tipo de negociación, elaboró un acuerdo sobre Criterios  de interpretación de estos Moscosos y los de Libre Disposición, introduciendo un nuevo requisito: la proporcionalidad al tiempo trabajado al año, con tan poca sensibilidad, por no decir otra cosa… que afectara a las mujeres que se reincorporen de una excedencia de violencia de género o de las del cuidado de familiares… por poner algún ejemplo.

Lo mires por donde lo mires es UN RECORTE DE DERECHOS que poco a poco ira a más si nos mantenemos callados, a la par para endulzarnos la píldora seguirán hablando de conciliación….movilidad de víctimas de maltrato………

viernes, 22 de marzo de 2019

cambio climatico entrevista

Jorge Riechmann / Filósofo y ecologista

“El cambio climático es el síntoma pero la enfermedad es el capitalismo”



<p>Jorge Riechmann, después de la entrevista.</p>
Jorge Riechmann, después de la entrevista.Manolo Finish
26 de Septiembre de 2017
Estamos produciendo una serie de entrevistas en vídeo sobre la era Trump en EE.UU. Si quieres ayudarnos a financiarla, puedes ver el tráiler en este enlace y donar aquí.
 
Profesor de Filosofía moral en la Universidad Autónoma de Madrid, traductor, poeta, ensayista y miembro de Ecologistas en Acción, Jorge Riechmann (Madrid, 1962) desgrana un buen puñado de reflexiones incómodas sobre un modelo de vida que dirige a la humanidad hacia el despeñadero. En su libro Autoconstrucción cataloga el siglo XXI como “la era de la gran prueba” porque, según dice, “somos la primera generación que entiende perfectamente lo que está pasando con el clima y posiblemente seremos la última que pueda evitar la catástrofe hacia la que nos dirigimos”. Lo suelta a bocajarro, como un puñetazo entre los ojos. Consciente de que el pesimismo en estos tiempos de oscuridad tiene cada vez menos adeptos, Riechmann censura sin ambages la mercadotecnia del “buenismo” de la que hace gala el sistema convocando grandes cumbres climáticas en las que a muchos se les llena la boca con compromisos medioambientales y “energías verdes” pero luego estigmatizan a los movimientos ecologistas como ingenuos apestados. La realidad que dibuja es desoladora. Todo está en contra del planeta pero, frente a eso, no cabe la resignación. “Aún podemos actuar contra este modelo de producción salvaje porque no está sujeto a ninguna ley física, como lo está la naturaleza, que impida cambiarlo”. Es el mínimo espacio que este investigador apasionado deja abierto a la esperanza.
¿Tiene solución el planeta?
Pienso que sí. Lo que no tiene sentido es intentar salvarlo interviniendo sobre el consumo y dejando intacta la voraz cultura productiva. Ambas variables caminan de la mano aunque no valga sólo con esto. Por nuestro comportamiento depredador con los recursos naturales y la biosfera habría que hablar también del extractivismo y, a mi modo de ver, también del exterminismo, una noción acuñada por el historiador británico E. P. Thompson para explicar la estructura del mundo a finales del siglo pasado, cuando las dos superpotencias nucleares enfrentadas amenazaban con aniquilar cualquier rastro de vida en el planeta.
La medida referencial del éxito de un sistema es el PIB. Si crece significa que las cosas van bien y hay esperanza de una vida mejor. 
Es la locura típica de una cultura denegadora como la nuestra. Digo denegar porque va más allá de ignorar lo que pasa y es no ver lo que tenemos delante de los ojos. Significa que no nos hacemos cargo de las consecuencias de seguir chocando contra los límites biofísicos de manera violenta. Nos hacen creer que vivimos en una especie de Tierra plana en la que podemos avanzar de manera infinita porque los recursos naturales son inagotables y la capacidad de absorción de la contaminación es ilimitada. Esto es una fantasía porque las leyes de la naturaleza, de la física, de la dinámica de los seres vivos nunca podremos cambiarlas, por grandes que sean nuestras ilusiones al respecto.
El calentamiento global, siendo una realidad devastadora, es sólo la manifestación de otras dinámicas que deberíamos atajar si queremos evitar el apocalipsis climático hacia el que nos dirigimos
Pero las grandes cumbres climáticas aseguran haber empezado medidas drásticas para evitar el apocalipsis. ¿Qué credibilidad concede a sus decisiones?
El calentamiento global, siendo una realidad devastadora, es sólo la manifestación de otras dinámicas que deberíamos atajar si queremos evitar el apocalipsis climático hacia el que nos dirigimos. Nuestro principal problema ambiental es la extralimitación ecológica, el choque de las sociedades industriales contra los límites biofísicos de la Tierra. Si utilizamos la herramienta de la huella ecológica como indicador del impacto ambiental generado por la demanda humana podemos observar que, en la actualidad, consumimos los recursos inexistentes de 1,5 planetas Tierra. Y eso a pesar de las carencias y desigualdades que asolan a buena parte de la humanidad. Dicho de una forma más didáctica: si quisiéramos generalizar al resto del mundo el modo de vida de los españoles necesitaríamos tener 3 planetas como la Tierra a nuestra entera disposición. Y si quisiéramos generalizar el de EEUU, que muchas veces ponemos como ejemplo de éxito, necesitaríamos 6. Es una locura que emana de esa construcción económica de tierra plana de la que hablaba antes.
Entonces, ¿qué empuja al mundo a seguir enalteciendo el crecimiento económico pese a saber que conduce a la destrucción?
El capitalismo, cuya dinámica es autoexpansiva y deniega cualquier salida alternativa. Para hacer frente al cambio climático deberíamos cuestionarnos antes los resortes básicos del capitalismo, algo que parece prohibido. Por eso digo que las cumbres mundiales sobre el calentamiento global no son realmente efectivas sino más bien ejercicios de diplomacia teatral.
¿No sirven para nada? 
Confunden a la opinión pública. La prueba es que los grandes expertos en el cambio climático como James Hansen, a quien podríamos considerar el climatólogo jefe del planeta, calificó de farsa la cumbre celebrada en París. Se intenta poner un límite a las emisiones a la atmósfera de gases de efecto invernadero pero los límites son absolutamente incompatibles con el sistema productivista actual. Aunque el síntoma sea el calentamiento climático, la enfermedad se llama capitalismo.
¿Por qué el movimiento ecologista, cuya expresión política llegó a gobernar en países como Alemania, es descalificado hoy por muchos gobiernos?
Ojalá fuéramos descalificados un poco más porque así seríamos mucho más fuertes y activos. La realidad es que las descalificaciones son un indicio de una situación paradójica: aunque la percepción generalizada es que el mundo se ha comprometido en la lucha contra el cambio climático, eso no es así. Sabemos que desde los años 60 y 70 había evidencias sobre cuál era la dinámica del sistema y los límites del crecimiento pero los mismos a los que hoy se les llena la boca con la lucha contra el cambio climático decidieron poner en marcha toda una campaña global para impedir que se tomaran las decisiones correctas. Bastaría con leer un libro de Sicco Mansholt, un socialdemócrata holandés que era presidente de la CEE cuando en los años 1972 y 1973 se produjo el primer choque petrolero mundial, en el que aboga por un cambio radical en las estructuras de producción y consumo que hoy serían catalogadas como radicales y peligrosas.
Los grandes expertos en el cambio climático como James Hansen, a quien podríamos considerar el climatólogo jefe del planeta, calificó de farsa la cumbre celebrada en París
¿Cuándo se quiebra ese proceso de sensibilización medioambiental?
En los años 80, con la fase neoliberal del capitalismo. Desde entonces, el retroceso ha sido constante pese al aumento de lo que algún experto denomina sosteni-blabla, es decir, mucho discurso, mucha cháchara, mucha propaganda y mucha estrategia de comunicación sobre energía verde. Pero la realidad vuelve a ser demoledora: la acción brilla por su ausencia y los planteamientos de fondo, incluso aquellos realizados por gente del establishment como Sicco Mansholt, son estigmatizados por rechazar el dogma del crecimiento infinito.
¿Estamos a tiempo de frenar el cambio climático?
Hemos llegado a un punto tal que lo que hace 30 años hubieran sido estrategias de cambio gradual ahora ya no están a nuestro alcance. Para hacer frente al calentamiento global necesitamos salir a toda prisa del capitalismo salvaje en el que hoy nos movemos.
¿Cree que el mundo está dispuesto a renunciar a esos principios económicos pese a conocer los riesgos?
Los cálculos teóricos realizados por investigadores canadienses sobre las opciones que resultarían de respetar los límites biofísicos de la Tierra indican que, por ejemplo, el parque móvil de un país como España, que tiene 15 millones de coches, debería ser de unos 180.000 vehículos con motor de combustión. Pero claro, eso es inaceptable en términos industriales. El caso es que, si no se acepta esta realidad, no hay lucha alguna contra el cambio climático.
¿Quiere decir que la humanidad está condenada si no renuncia al modo de vida capitalista?
Ya decía antes que las leyes de la naturaleza existen y son las que son. No podemos cambiarlas pese a la ilusión que albergamos de que una especie de tecnociencia omnipotente conseguirá derrotarlas. Donde podemos actuar, en cambio, es contra la organización de nuestro modelo de vida que no está sujeto a ninguna ley física.
¿Qué impide cambiarlo?
Que no nos creemos lo que sabemos. Si fuéramos capaces de hacerlo, tomaríamos decisiones racionales para cambiar un modelo que nos lleva a la destrucción. Para que esto se produzca nos haría falta un enorme ejercicio de reforma intelectual y moral. El problema es que nuestras sociedades están organizadas contra eso. Fatídicamente, el neoliberalismo se impuso con sus ideas aberrantes de que todo depende de los gustos y preferencias individuales, y que igualdad y libertad son dos principios contrapuestos, cuando una mínima reflexión indica que es una falacia. Necesitamos bienestar humano pero necesitamos que sea compatible con los límites biofísicos del planeta. Somos la primera generación de la historia que entiende perfectamente lo que está pasando y posiblemente seremos la última que pueda evitar la catástrofe hacia la que nos dirigimos.

jueves, 21 de marzo de 2019

Esposito Leiva 1º Ministro de Agricultura en el Exilio republicano

VALORACIÓN 4º CONVENIO UNICO . AGE


IV CONVENIO UNICO de la A.G.E.

UN CONVENIO QUE NADA MEJORA LAS CONDICIONES LABORALES

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjMH4Twbau7_6O7Vgzn0r66DBGsDqlDZ3WiI_DLAweq4-KmpVPn2awlYJOHv8a6lAZe3BFypn91lrbzWY2Xqbad2fOm3HwKXJH0Tdvh1RlP4c5jfD7tg4FG-_QDD4KZrxImrDhzH2EgFUc/s1600/firmaconvenio.pngCCOO, UGT, CSIF y CIG por fin  terminaron las interminables “negociaciones” y se firmó el convenio, que afecta a casi 40.000 trabajadores/as.  En estos más de tres años desde que se constituyera la Comisión Negociadora los trabajadores apenas hemos tenido información, sencillamente porque apenas había reuniones de negociación, dicha parsimonia es compartida tanto por la administración como a la parte “sindical”. Solo la proximidad de las elecciones sindicales, ha hecho posible la aceleración y apretujón de última hora.  Algo tendrán que presentar a los trabajadores como que han hecho algo más que perder el tiempo ¡para pedirnos su voto de nuevo!

Pedir la opinión a los afectados por este convenio, sobre que plantear y reivindicar en dichas negociaciones por la parte social, parece estar pasado de moda, para estos gestores de lo laboral y mantenernos informados de cómo se desarrollan esta y poder debatirlo en asamblea, les debe parecer algo prehistórico, y plantear que tenemos derecho a que antes de firmar se debe hacer un referéndum o consulta entre los trabajadores de cómo nos parece el resultado final, seguro que lo consideraran de la época del BIG BAN.

¡ EXIGIMOS QUE NINGUN CONVENIO NI ACUERDO GENERAL SE FIRME SIN CONSULTA PREVIA VINCULANTE A LOS EMPLEADOS/AS PUBLICOS/AS ¡

 Por eso en este convenio los sindicatos firmantes se aseguran aún más su poder de decisión sobre el de los trabajadores y trabajadoras y el de las asambleas, incluso sobre los comités de empresa, a la que le han usurpado su capacidad negociadora, Ocupando páginas y páginas de este texto las comisiones, subcomisiones… de delegados sindicales y en este sentido, mantiene intacto a  la CIVEA, que solo sirve para dilatar y filtrar las demandas de los trabajadores/as.

Es tan importante lo que se dice en el texto como lo que no se dice y ni siquiera de sugerir la intención:

El incremento salarial dista mucho  de la recuperación del poder adquisitivo perdido en los últimos años, del cual no se hace ninguna referencia y tampoco de reincorporar la cláusula de revisión salarial.

Y muchos de estos incrementos de salarios base, ira a costa de reducir el complemento retributivo, variando poco el total.

Y por supuesto de la homologación salarial con las C.A. ni una palabra.

Ninguna mejora en la jornada semanal, ni referencia alguna a las 35 h. tampoco en licencias ni permisos.

También se omite cualquier detalle de compromiso real para frenar la destrucción de empleo público, las externalizaciones y las privatizaciones y en consecuencia el  socavamiento de un Servicio Público de Calidad.

Sobre el acoso laboral y los riesgos psicosociales ningún comentario ni renglón al igual que la conversión de empleo temporal en fijo. En definitiva pocas novedades.

Quizás lo más llamativo de este convenio es la jubilación parcial, que lo presentan como la guinda del pastel, a pesar de estar ya recogido en la normativa de la Seguridad Social. Y lo que falta y no ha cambiado, pues sigue faltando, es el poder realizarse, pues han aplazado  su aplicación a la prescripción del presente convenio para el 2021 y la creación de una nueva comisión para dilatarlo más en el tiempo. (Disposición adicional decimoprimera).

En definitiva: mucha propaganda y envoltorio pero poca chicha. Por ello os animamos a leerlo con detenimiento, y siempre teniendo en cuenta que anuqué algunos párrafos concretos puedan sonar bien aparentemente: traslados, promoción……..como en años atrás, nada obliga a su cumplimiento y para botón de muestra reproducimos la DISPOSICION ADICIONAL DECIMOSEGUNDA: “LA EFECTIVIDAD DEL PRESENTE CONVENIO ESTA CONDICIONADA A LA EXISTENCIA DE LAS DISPONIBILIDADES PRESUPUESTARIAS NECESARIAS.”

STAP

SOLIDARIDAD OBRERA

Este año no hay primavera

 

La primavera comienza en España a las 22.58 horas

de este miércoles 20 de marzo.

Agencia Aemet.

 

Una comitiva judicial ha encontrado muerta a Conxita Feliu,

cuando la iban a desahuciar de una masía en el pequeño municipio

 de Bescanó (Girona). La afectada, soltera y de unos 60 años,

padecía problemas económicos. Según las primeras informaciones,   

se habría quitado la vida llenando de gas el interior de un vehículo.

Publicado en elnacional.cat el 20 de marzo de 2019.

 

Poetas los de la flor natural con aroma a euros,

no os atreváis este año a cantar a la primavera,

escribid versos de verdad que arañen vuestra carne,

sin mencionar las flores y los cielos azules,

por respeto a Conxita, que no puede ya verlos.

 

 

 

 

Hoy la poesía aúlla de vergüenza y rabia,

se siente inútil para loar a la vida

cuando una persona muere amenazada sin derechos

por jueces, policías y banqueros legalmente seguros,

porque su ley no está pensada para los pobres.

 

Si os animáis a escribir en verso que la primavera

llena de alegría los corazones de la gente,

seréis los cómplices malditos de los verdugos

que asesinan con un código cargado de veneno

contra los parias de la Tierra que no tienen nada.

 

Alzad la voz frente a las injusticias sociales,

haced que la poesía sirva para algo cierto,

frente a la corona, la toga y el fusil,

no más muertes causadas por impagos,

que la primavera traiga la revolución.

 

Entonces cantaremos todos juntos,

agrupados en un canto general,

a las flores rojas, amarillas y moradas,

pero este largo invierno es pronto todavía,

no hay primavera con injusticia y muerte.

 

Vendrá un día y sabremos cómo ha sido,

porque la haremos germinar con nuestro esfuerzo,

cuando desahuciemos a los amos del poder,

porque los pobres somos más numerosos que ellos

y una estrella de roja luz nos guía al triunfo final.

 

Arturo del Villar,

poeta republicano.